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Alimentación saludable

La dieta mediterránea una de las más saludables

La dieta Mediterránea, propia de nuestra zona y considerada una de las más saludables del mundo, nos permite disfrutar de una alimentación equilibrada de forma muy fácil, gracias a la gran variedad de productos que ofrece nuestro clima.

Una dieta saludable, debe ser suficiente, variada, adaptada a las necesidades de cada persona y agradable.






Comer variado

La pirámide nutricional  nos orienta para saber la frecuencia en la que se recomienda consumir los diferentes grupos de alimentos. Para tener un aporte de energía adecuado durante el día, se recomienda repartir los alimentos en 4-5 comidas diarias: tres de principales (desayuno, comida y cena) y una o dos de complementarias (una a media mañana y otra, la merienda, a media tarde).

Cuántos más colores tenga un plato, más variada será la alimentación, y también más completa.

Planificar las comidas

30-35%
comida
25%
cena
15-20%
desayuno
10-15%
merienda
10%
media mañana

Distribución diaria de las comidas según las necesidades energéticas de los niños a lo largo del día 


Las prisas y la falta de tiempo a causa de los horarios laborales de los padres provoca que muchas familias dediquen poco tiempo a la cocina y se busquen soluciones en forma de comidas preparadas, repetitivas y poco equilibradas que a la larga pueden repercutir en la salud de los niños, ya sea por enfermedades poco habituales hasta hoy en menores o por exceso de peso, cada vez más frecuente en nuestro país.

La mejor forma de evitar la improvisación cada noche a la hora de la cena, es la planificación de las comidas.
1
El desayuno ideal es aquél que incluye: cereal + láctico + fruta.
2
La merienda es el momento ideal para equilibrar el día. Según lo que hemos desayunado, comido, y la previsión de la cena.
3
La comida y la cena deben seguir siempre un mismo patrón, en el que estén presentes farináceos, hortalizas y proteína. Es lo que conocemos como plato equilibrado.

Son el pilar de nuestra alimentación, al ser la principal fuente de energía, nuestra gasolina. Incluimos en este grupo: pasta de trigo, pan, cuscús, maíz y otros cereales menos habituales pero que merecen serlo como la quinua, el mijo o la avena. También forman parte de este grupo la patata, el moniato y otros tubérculos.

Farináceos

Son junto con la fruta la principal fuente de vitaminas, minerales, fibra y antioxidantes. Se recomienda consumirlas a diario y de forma abundante ya sea en crudo o cocidas. Cada una tiene una composición diferente, por lo que se recomienda comer diferentes variedades, priorizando siempre las de temporada.

Hortalizas

Las proteínas son un nutriente imprescindible porque forman parte de las estructuras corporales y suministran el material necesario para el crecimiento y reparación de los tejidos y órganos del cuerpo. La proteína que comemos puede ser de origen animal, (lácteos, huevo, carne, pescado y marisco) o de origen vegetal,presente mayoritariamente en las legumbres. 

Proteínas

La fruta es una fuente importantísima de vitaminas y minerales, a parte de aportar agua y fibra, que favorece el proceso digestivo para que funcione correctamente. Por eso es tan importante comer fruta cada día. Los frutos secos (con menor contenido de agua) son muy saludables pero nunca deben sustituir la fruta fresca.

Fruta

El agua es un elemento indispensable para la vida, y es el componente mayoritario de nuestro cuerpo. Cada día perdemos alrededor de 2 litros de agua, que debemos recuperar ya sea de forma directa bebida, o a través de los alimentos (sopas, zumos, frutas, verduras…)

Agua